Salamanca tuvo que ser…, y es que nuestra ciudad es conocida por algo más que por su Universidad y por el hornazo, también es la cuna de las Tunas del mundo.
La historia se remonta al siglo XIII cuando, con la fundación de la Universidad de Salamanca, empezaron a aparecer estudiantes bribones y vivarachos que cantaban y entonaban sones con tal de ganarse el favor de alguna mujer y la hospitalidad de alguien que les diera de comer a cambio de estas canciones.
En ese momento, apareció una tradición que se mantendría hasta día de hoy y que se expandiría por todos los continentes haciendo adeptos del negro mester por todo el mundo.
También la Tuna consiguió hacerse un lugar en la cultura y en la literatura y es que autores de renombre escribieron a este peculiar oficio dedicándole los versos más románticos y emotivos.
Salamanca reposa sonriente sobre sus tres colinas.
Victor Hugo
Duerme al son de las mandolinas
y se despierta sobresaltada por el griterío de sus estudiantes.
Además, la Tuna ha conseguido hacerse un hueco en el teatro y en el cine, mención especial requiere las películas:
- Tuno negro.
- Pasa la Tuna.
- La casa de Troya.
- Historias de Madrid.
- Me he de comer esa Tuna.
En definitiva, la Tuna es una de las expresiones más representativas de la cultura hispana, con repercusión en todo el mundo y que también ha llegado a calar en la cultura y literatura más relevante.